24 de septiembre de 2012

Crítica de cine: A Roma con amor, de Woody Allen

Que Woody Allen, especialmente en lo que va de milenio, es irregular no tiene vuelta de hoja. Que te ofrece grandes películas (Match Point), comedias muy logradas (Si la cosa funciona, Midnight in Paris), películas flojas (Conocerás al hombre de tus sueños), cosas normalillas (Scoop) y bodrios (Vicky Christina Barcelona), también. La apuesta anual es lo que tiene: que cada año no puedes ofrecer buenas películas. Hace tiempo que vengo pensando que, para la edad que tiene, la irregularidad de su obra reciente y, ya puestos, la necesidad de desconectar, pues oiga, amigo Woody, tómese un año sabático. No le pido que haga como Terrence Malick y se vaya al desierto durante décadas (aunque últimamente se ha puesto las pilas), pero take it easy, como dicen allende el charco. Porque para presentar lo que presenta a veces... 

Canciones para el nuevo día (1001/229): "Wanted Dead or Alive"

Oh My God! Week... o No Lo Hacen Nada Mal, Oyes (I):
Tom Cruise - Wanted Dead or Alive




Disco: Rock of Ages - soundtrack (2012)



22 de septiembre de 2012

Crítica de cine: El discurso del rey, de Tom Hooper

[23-XII-2010]

Pues ayer, en una tarde lluviosa, fui a verla al cine. Éramos pocos, la verdad, ningún chaval joven, lo cual ya significa algo.

Jorge VI (1895-1952, r. desde 1936), nacido Alberto Federico Arturo Jorge de Windsor, no estaba destinado a ser rey del Reino Unido y (último) emperador de la India. Con una infancia difícil, en momentos en que el amor y el cariño era un elemento secundario, nunca reflejado públicamente, Bertie (como le llamaban en la intimidad) arrastró una tartamudez que, en ocasiones, se convirtió en cuestión de Estado. Duque de York, siendo su hermano mayor David el príncipe de Gales (y efímero rey Eduardo VIII), su padre Jorge V llegó a tacharlo de cobarde por no superar sus problemas de dicción. Como miembro preeminente de la casa real, Bertie debía dar discursos, en ocasiones radiados, por lo que su tartamudez era conocida por todo el imperio británico. Y, por ello, a priori no estaba destinado a reinar jamás. Pero la abdicación de Eduardo VIII, que se negó a romper con la divorciada estadounidense Walllis Simpson y con la que pretendía casarse, un escándalo mayúsculo para quien era el jefe de la religión anglicana, llevó a Bertie, ya Jorge VI, al trono en 1936. En momentos difíciles: el auge de los fascismos en Europa, la amenaza creciente del expansionismo alemán con Hitler a la cabeza, la flaqueza de los gobiernos británicos de Baldwin y Chamberlain para hacerle frente, el inicio del fin del imperio británico, una guerra mundial, bombardeos sobre territorio británico,... a todo ello debió hacerle frente un rey inseguro, traumatizado por sus problemas de dicción, pero que se mostró tremendamente dispuesto a ser el líder de su pueblo. Y para los británicos quedará el recuerdo de su rey, a pie de calle, visitando el Londres en ruinas, preocupándose por sus súbditos. Y su esposa, Isabel Bowes-Lyon, la casi eterna Reina Madre, aún supo ganarse más el cariño de un pueblo que siempre, en pocas palabras, la adoró.
 

21 de septiembre de 2012

Canciones para el nuevo día (1000/228): "I'm All Right"

Parafraseando a The Mamas & The Papas, this is dedicated to the hislibrites I love...
 

Madeleine Peyroux - I'm All Right



Disco: Half the Perfect World (2006)

18 de septiembre de 2012

Crítica de cine: Una giornata particolare, de Ettore Scola

Hoy dos críticas de cine por el precio de una. La anterior, una película vista hace un par de años; la de ahora, un clásico visto (repasado) anoche. Y nos vamos al pasado. Roma, 6 de mayo de 1938. Adolf Hitler, Führer de la Nueva Alemania, ha llegado a Roma, tras un periplo en tren, del norte al sur. De un hermano a otro. Le han recibido el Duce de la Italia Imperial, Benito Mussolini, y el pequeño (mucho...) rey-emperador, Víctor Manuel III. Y podrá asistir a un desfile de las fuerzas armadas italianas. Y Roma le recibirá con los brazos abiertos. Tras un prólogo con imágenes de época, como si fuera la reproducción de un particular NO-DO, arranca la película en un edificio de la capital. Un edificio de estética moderna para la época, fascista diría incluso. Una mole impersonal, un  patio central, unas escaleras que son visibles tras unos enormes ventanales verticales. Son las primeras horas de la mañana. La portera extiende la bandera nazi por uno de los soportales del patio; luego hace lo propio con la alemana. La ocasión lo requiere. Visita de Estado. Y Roma se echará a las calles, toda ella, para saludar al líder alemán y para presumir de fuerzas armadas. Comienza el día. Una giornata particolare.

Crítica de cine: Todo lo que tú quieras, de Achero Mañas

[12-IX-2010]

El viernes noche me acerqué al cine a verla. Había ganas, muchas ganas. Con dos películas, El Bola y Noviembre, Achero Mañas se convirtió en un director mucho más que interesante, a pesar de su carrera errática como actor. Curtido en el mundo del cine gracias a su padre Alfredo Mañas, prácticamente mamó el cine de pequeño. Y se le nota. Especialmente en una película como Noviembre, una magnífica parábola sobre el teatro, como medio para cambiar el mundo, como alegoría de un mundo que es más que lo que parece en un escenario, con performances callejeras grabadas con cámara oculta ("Punkis alegres", por ejemplo) que eran y son lo mejor de la película.

Y han pasado siete años desde entonces, y llega ahora Achero Mañas con su tercera película, Todo lo que tú quieras, que en cierto modo recoge aspectos de sus dos películas anteriores. Leo (Juan Diego Botto), un joven abogado más bien conservador, sufre la muerte de su esposa Alicia (Ana Risueño) y no sabe como puede afrontar esta pérdida su hija de 4 años Dafne (Lucía Fernández). Sobre todo cuando teme que Dafne pierda el recuerdo de su madre. Pero no, no lo permitirá, ni permitirá que Dafne lo pase mal, a tan corta edad, y decide que su hija tendrá a su madre, aunque ya no esté. Y la tendrá al mismo tiempo que a su padre, que, a fin de cuentas, será la misma persona. 

Canciones para el nuevo día (997/225): "Fuego de noche, nieve de día"

Ricky Martin - Fuego de noche, nieve de día



Disco: A medio vivir (1996)

File:A Medio Vivir alternate cover.jpg

17 de septiembre de 2012

Crítica de cine: Michael Clayton, de Tony Gilroy

[24-XI-2007]

Pues anoche, ante una cartelera algo floja esta semana, fui a ver esta peli del amigo George (What else?), una peli en la que ya suena él como posible nominado a un Oscar como mejor actor principal (yo incluiría a Tom Wilkinson como posible nominado a mejor actor de reparto). Y aunque a priori puede parece una película estilo A civil action, va mucho más allá de todo eso (quien quiera ahondar en una crítica hiperfavorable, que lea la crónica de Carlos Boyero en El País hace ocho días).

Pues Michael Clayton es una película algo desigual en su desarrollo, con un prólogo quizá demasiado extenso (al cabo de casi veinte minutos te salen con lo de "cuatro días antes") y hasta cierto punto innecesario. Pero la trama gana desde entonces, si bien resulta algo complicada, borrosa e inconexa hasta casi la mitad del metraje. Michael Clayton (Clooney) es un "solucionador de problemas" en un prestigioso bufete neoyorquino. Se le asigna el caso de uno de los socios mayoritarios del bufete, Arthur (que lleva la defensa de una importante empresa del sector alimentario), y que de pronto enloquece (Tom Wilkinson), aunque pronto Clayton descubre que se ha pasado al lado de los demandantes. 


Canciones para el nuevo día (996/224): "New York State of Mind"

Barbra Streisand - New York State of Mind



Disco: Streisand Superman (1977)

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/en/2/21/Streisand_Superman.jpg

16 de septiembre de 2012

Novedades editoriales: septiembre de 2012 (III)

Ya han pasado un par de semanas desde la anterior entrada de novedades editoriales y servidor ya se ha dado unos cuantos garbeos por librerías barcelonesas. Entre lo que he visto, en ensayo (reitero), he aquí una selección de lo que me ha llamado la atención.

Empecemos por lo último que hojeé: El mundo helenístico de F.W. Walbank (Gredos). A priori podría parecer una novedad: desengáñese el lector, es una reedición de un título que en 1985 publicó Taurus, en una colección buenísima (por cierto), Historia del mundo antiguo, y que incluía títulos como Grecia arcaica de Osway Murray y El Imperio romano de Colin Wells (magnífico libro general sobre el tema). Walbank fue uno de los grandes historiadores británicos del siglo pasado, en la senda de Ronald Syme. Los lectores hispanos lo recordarán por La pavorosa revolución: la decadencia del Imperio Romano en Occidente (Alianza), un breve libro, magistral, ya un clásico sobre el tema, y que es de lo poco que se ha traducido de este autor. El presente título es una obra de síntesis de los reinos que sucedieron a Alejandro Magno y hasta la conquista romana del Mediterráneo oriental, haciendo también hincapié en los elementos culturales y científicos del período. Buena reedición, ya sabéis que soy partidario de recuperar los fondos de armario. Y Gredos, a pesar de los precios, está editando (y reeditando) libros muy interesantes.

Crítica de cine: María Antonieta, la reina adolescente, de Sofia Coppola

[6-I-2007]

Curiosa película de la autora de Las vírgenes suicidas y Lost in translation que a nadie que la vea dejará indiferente, gustará o no. Y muchos pensarán que después de Lost in translation se encontrarán con otra película metafísica, insustancial, vacía y sin apenas argumento. Pero esta vez se equivocarán y es muy posible que disfruten de un espectáculo visual e incluso musical.

Basada en la biografía María Antonieta: la última reina de Antonia Fraser (editada en castellano hace apenas unos meses por Edhasa), el filme de Coppola nos muestra a una María Antonieta (Kirsten Dunst) apenas adolescente que abandona en 1768 las tierras austríacas para casarse con el apocado y tímido delfín de Francia, Luis Augusto (Jason Schwartzman, primo de la Coppola, por cierto; siguiendo la tradición familiar...), nieto del ya anciano rey Luis XV (Rip Torn). El cambio de la corte familiar regentada por la emperatriz María Teresa (Marianne Faithfull) en la tranquila Viena al lujo, el boato y la rígida etiqueta de Versalles supone un aprendizaje para una jovencísima María Antonieta, que verá con sus ojos que vivir en la corte francesa no es nada fácil. Casada inmediatamente con el joven Luis, empezará el calvario personal de una joven por quedarse embarazada, algo que todos desean y ansían, ya para dar un heredero al reino francés, ya para afianzar la endeble alianza entre Francia y Austria. Siete años tardó Luis en consumar su matrimonio con María Antonieta; ya siendo rey de Francia con el nombre de Luis XVI, finalmente María Antonieta quedó embarazada. Al mismo tiempo, el lujo, el deroche, las fiestas, los entretenimientos, etc., acompañan en sus primeros años a una joven austríaca en la corte versallesca. Un lujo que Coppola nos retrata hasta en los mismos detalles; un derroche quepodría simbolizarse en los dulces y pasteles que constantemente comen maría Antonieta y sus favoritas en la corte. Si el epígrafe de reina adolescente del título se nota más es en las secuencias de la joven delfina participando en fiestas, comiendo dulces, eligiendo vestidos y luciendo peinados... algo que, salvando las distancias y el tiempo, las adolescentes de hoy en día, sin ser reinas, suelen hacer. 


15 de septiembre de 2012

Crítica de cine: Ágora, de Alejandro Amenábar

[11-X-2009]

Normalmente, todos en el cine, espectadores, críticos y artistas, valoramos el equilibrio, a veces en la cuerda floja, entre forma y contenido, entre estética y ética, entre la imagen y la palabra, entre el efecticismo de los efectos visuales y el poder de un guión bien trabado. Y en una película como Ágora este debate, que en ocasiones se convierte en canibalismo, surge desde un principio. Lamentablemente, en este caso, el equilibrio se rompe casi desde un principio en beneficio de una parte y en perjuicio de la otra.

Alejandro Amenábar es de esos directores que han conseguido crearse un lugar en el cine español (y casi diría que mundial) con apenas cuatro películas. De Orson Welles español, como se le ha llegado a calificar, a animal camaleónico, por el cambio de registro que ha ido realizando en cada nueva película, Amenábar ahora parece que quiera acometer, quizá fuera de onda, una película al más puro estilo péplum.

Y nos trae Ágora, una película ambientada (casi diría que protagonizada) por la Alejandría de finales del siglo IV. Una época que significó el triunfo del cristianismo como religión del Estado romano tras su persecución y clandestinidad durante siglos, y, consecuentemente, el inicio del declive del paganismo y de la cultura (y la filosofía) heredadas del mundo griego clásico y helenístico. Y no es casual esta encrucijada en este período: ya en el año 394 Teodosio abolió los Juegos Olímpicos, iniciados un milenio antes. 


Canciones para el nuevo día (995/223): "The Painted Veil (River Waltz)"

Alexandre Desplat Score Week (y V):
The Painted Veil (River Waltz)



Disco: The Painted Veil - soundtrack (2007)

14 de septiembre de 2012

Crítica de cine: La guerra de los mundos, de Steven Spielberg

«Nadie habría creído en los primeros años del siglo XXI que nuestro mundo estaba siendo vigilado por inteligencias superiores a la nuestra. Y que mientras los hombres atendían a sus diversos asuntos, éstas les observaban y estudiaban del mismo modo que un hombre puede escudriñar con un microscopio las criaturas que pululan y se multiplican en una gota de agua. Infinitamente satisfechos de sí mismos, los hombres iban y venían por el globo, seguros de dominar el mundo. Pero a través del abismo del espacio, inteligencias frías, vastas y hostiles contemplaban nuestro planeta con ojos envidiosos. Y lentas pero seguras trazaban planes de conquista».
Voz en off del prólogo.
Steven Spielberg no engaña a nadie. Ofrece espectáculo, imagen, en bastantes ocasiones con preferencia a la palabra; su última película, War Horse (Caballo de batalla), podría ser un buen ejemplo de perfecta factura visual y un guión, bueno, más discutible. Y eso si no incluimos la ñoñería con la que a menudo nos empalaga. Pero si algo tiene Spielberg es tablas y una larga trayectoria. Personalmente me gusta más el Spielberg del siglo XXI, el de particulares cuentos de hadas (A.I.: Inteligencia Artificial, 2001), el de historias de redención en nostálgicas aproximaciones al pasado (Atrápame si puedes, 2002), el director comprometido políticamente, a costa de recibir críticas de sus correligionarios (Munich, 2005) y, cómo no, el profeta ambiguo en cuanto a cómo plasmar su propia época en una película de ciencia-ficción (Minority Report, 2002). Precisamente en la película sobre la División Precrimen, basada en un relato corto de Philip K. Dick, sutilmente se apuntaba a los riesgos de la Patriot Act aprobada por el Congreso estadounidense tras los atentados del 11 de septiembre. Con otra película de ciencia-ficción, basada en la novela clásica de H.G. Wells, Spielberg recupera, a mi entender, el eco del 11-S.

Canciones para el nuevo día (994/222): "Lust, Caution (Wong Chia Chi's Theme)"

Alexandre Desplat Score Week (IV):
Lust, Caution (
Wong Chia Chi's Theme)



Disco: Lust, Caution - soundtrack (2007)

13 de septiembre de 2012

Crítica de cine: The frost (La escarcha), de Ferran Audí

¿Cómo superar la muerte de un hijo? Si ya de por sí es duro aceptar tal hecho, ¿qué pasa si además descubres que, en realidad, nunca has querido a ese hijo? Tremenda situación.

Y esto es lo que plantea The frost (La escarcha), opera prima del cortometrajista Ferran Audí y coproducción hispano-noruega y un plantel de actores encabezado por Aitana Sánchez-Gijón. Inspirada en la obra de teatro El pequeño Eyolf de Henrik Ibsen, plantea la situación antes esbozada: la tragedia sacude al matrimonio formado por Rita (Sánchez-Gijón) y Alfred (Trond Espen Seim) cuando su hijo Eyolf, aquejado de una cojera, muere al ahogarse en el mar. ¿Cómo superar un dolor? Pero ambos padres, cada uno a su manera, sufren las consecuencias de la muerte de un hijo en realidad no querido e incluso no deseado. Junto a ello, la película plantea las relaciones de pareja de una manera muy abierta (rozando incluso lo incestuoso), llevando, en definitiva, de la muerte del hijo a la muerte del amor y del matrimonio. 

Canciones para el nuevo día (993/221): "Fantastic Mr. Fox (Great Harrowsford Square)"

Alexandre Desplat Score Week (III):
Fantastic Mr. Fox (Great Harrowsford Square)

Disco: Fantastic Mr. Fox - soundtrack (2009)

12 de septiembre de 2012

Reseña de El mito de Hitler, de Ian Kershaw

«Yo he superado el caos en Alemania, restaurado el orden, incrementado de forma generalizada la producción en todos los sectores de nuestra economía nacional. […] Yo he logrado reintegrar por completo a la producción útil los siete millones de desempleados que tan entrañables resultaban a nuestros corazones, he logrado mantener al campesino en su tierra a pesar de todas las dificultades, y también he logrado recuperar tierras para él, he logrado hacer que florezca de nuevo el comercio alemán, y he conseguido promover tremendamente los transportes. No sólo he unido políticamente al pueblo alemán, sino que, desde el punto de vista militar, también lo he rearmado, y además he tratado de romper, página por página, ese tratado que contenía, en sus 448 artículos, las más elementales violaciones jamás impuestas a las naciones y a los seres humanos. He devuelto al Reich las provincias que nos fueron robadas en 1919. He conducido de nuevo a su patria a los millones de alemanes profundamente desdichados que nos habían sido arrancados. He restablecido la milenaria unidad histórica del espacio vital alemán, y he tratado de hacer todo esto sin derramamiento de sangre y sin infligir a mi pueblo o a otros el padecimiento de la guerra. He logrado todo esto por mis propios medios, como alguien que hace veinte años era un trabajador desconocido y un soldado de su pueblo.»

Discurso de Adolf Hitler, 28 de abril de 1939.
Muchos alemanes de los años 1939-1940 aplaudieron las palabras del Führer. Fueron los años en que la aceptación de la figura del dirigente nazi alcanzó sus cotas más elevadas. Tras la debacle de la Primera Guerra Mundial y el tumultuoso período de la República de Weimar, muchos ciudadanos, aun no considerándose nazis, pudieron sentir que en el Reich alemán había estabilidad. Muchos sintieron que la humillación de Versalles quedaba superada con los logros diplomáticos desde que Alemania abandonó la Sociedad de Naciones en septiembre de 1933 e inició una política agresiva en el exterior, bordeando el conflicto militar, pero no llegando a declarar la guerra… hasta septiembre de 1939. Incluso después, tras las exitosas campañas en Polonia y en la Europa occidental, la popularidad de Hitler entre los alemanes era muy alta. El führer había traído paz, estabilidad, orden, recuperación económica y prestigio allende las fronteras. Alemania volvía a ser poderosa y temida. El mito de Hitler había cosechado sus mejores frutos.