20 de junio de 2012

Reseña de Antonio y Cleopatra, de Colleen McCullough


Cuando se publicó la traducción castellana de Antonio y  Cleopatra en el otoño de 2008, comenté en otra reseña que no creía a Colleen McCullough cuando dijo al final del 6º volumen que si no terminaba tras Filipos, no lo haría nunca. Bien, en cierto modo pienso de modo parecido, aunque menos categóricamente. Cuando no pude esperar a la traducción y leí este 7º volumen en inglés, recién publicado en el Reino Unido, un año atrás, me llamó la atención que, faltando a su costumbre al final de cada toma, la autora no hubiera incluido una nota. Y quizá no lo hizo porque este tomo final no era lo que ella hubiera querido; posiblemente fue un encargo editorial, que la presionó, cinco años después de la publicación del 6º volumen, para que terminara la saga como, en teoría, debía acabar: con la victoria final de un solo hombre, Cayo Julio César Octaviano, o, mejor dicho, Imperator Caesar Divi Filius. Posiblemente para Colleen McCullough el final de El caballo de César, con la cabeza de Bruto hundiéndose en el fondo del mar Adriático, era el final lógico de una saga en la que asesinado el héroe, unas trescientas páginas atrás, con un panorama diferente y con la desaparición de todo un elenco de personajes, su aventura literaria había finalizado. Seis volúmenes, casi cinco mil páginas, un repaso a la historia romana entre los años 110 y 42 a.C., tres generaciones reconstruidas,… era suficiente. Pero faltaba el epílogo que el lector siempre busca, el final auténtico de la historia: la restauración en falso del sistema republicano y la virtual entronización de Augusto el autócrata, el único autócrata. 

Canciones para el nuevo día (933/161): "Once upon a time"

Marlango - Once upon a time



Disco: Marlango (2004)

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18 de junio de 2012

Reseña de El caballo de César, de Colleen McCullough


Habíamos dejado el 5º volumen de la saga con las cenizas de un cuerpo decapitado en una playa de Pelusium. El lector seguidor de la saga, y el aficionado a la historia, sabe perfectamente de quién se trata. El 6º volumen comienza con su antagonista (adversario, rival, pero no enemigo), Cayo Julio César, dirigiéndose hacia el sur del ya Mare Nostrum, a tierras egipcias, en persecución del derrotado; y ya de paso, a cobrar ciertas deudas que los Ptolomeos tienen con Roma y a poner un poco de orden. Es curiosa la llegada de César y su escaso séquito (en comparación con el que se supone que debe tener el nuevo amo del mundo) a Alejandría: nadie les recibe, nadie les espera. Ninguno de los dos reyes, Ptolomeo XIII y Cleopatra VII, peleados entre sí, está en Alejandría. Y pasan los días, mientras el pueblo alejandrino, propenso al tumulto, a la rebelión y a la violencia (como la dinastía ptolemaica bien sabe), comienza a actuar con la mosca detrás de la oreja. Finalmente llegan los asesinos del Gran Hombre hasta entonces: el mayordomo Poteino, el tutor Teódoto, el general Aquilas. Y con ellos la cabeza del Gran Hombre, confiando en satisfacer a César. Pero a César no le satisface el envenenado regalo. ¿Cómo se atreven esos bárbaros egipcios a asesinar a quien fuera su yerno, a cortarle la cabeza, a quedarse con su anillo? ¡Que Júpiter maldiga su estampa, que caiga la cólera de Roma sobre ellos!

Canciones para el nuevo día (931/159): "Good man"

Josh Ritter - Good man



Disco: The Animal Years (2006)

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15 de junio de 2012

Foro Romano: presentación de un proyecto web


Ayer por la tarde acudí a un acto en la sede de RBA (Av. Diagonal, 189) de Barcelona. Se trataba de un diálogo entre Patrizia Fortini, responsable del área de arqueología del Foro Romano, en la capital del mundo antiguo, y José Enrique Ruiz-Doménec, catedrático de Historia de la Universitat Autònoma de Barcelona. Os podéis imaginar que el tema es apasionante y me picó muchísimo la curiosidad cuando recibí la invitación hace unas semanas. Porque además del diálogo, lo interesante del actor fue la presentación de la web de Foro Romano, que los asistentes pudimos contemplar embelesados mientras la dottoressa Fortini relataba, como si fuera un cuento, el proceso de restauración arqueológica del área del Foro.




Canciones para el nuevo día (930/158): "Desire"

U2 - Desire



Disco: Rattle and Hum (1988)

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12 de junio de 2012

Reseña de César, de Colleen McCullough

«Yo he ofendido a esos aspirantes a patricios del Senado al mejorar la imagen de Roma a los ojos del resto del mundo y al añadir enormes riquezas a la bolsa de Roma. Porque yo no soy uno de ellos. Nunca he sido uno de ellos. Senador, sí. Magistrado, sí. Cónsul, sí. ¡Pero nunca he sido uno de ese mezquino, corto de miras y vengativo grupo de hombres que se llaman a sí mismos los boni, los hombres buenos! Los cuales se han embarcado en un programa destinado a destruir el derecho del pueblo a tomar parte en el gobierno, se han embarcado en un programa para asegurarse de que el único colectivo de gobierno que quede en Roma será el Senado. ¡Su Senado, muchachos, no el mío! Mi Senado es vuestro servidor, su Senado quiere ser vuestro amo.

[…]
 
Ese pequeño grupo de hombres y el Senado que ellos están consiguiendo manipular han impugnado mi dignitas, mi derecho al honor público a través del esfuerzo personal. ¡Quieren destruir todo lo que yo he hecho, llaman traición a lo que he hecho! ¡Y al querer destruir mi dignitas, al llamarme traidor, están destruyendo también vuestra dignitas y están llamando traición a lo que también vosotros habéis hecho!

[…]

¿Quién puede igualar a mis muchachos? ¡Nadie! ¡Nadie! ¡Vosotros sois los mejores soldados que han levantado nunca una espada y un escudo en nombre de Roma! ¡Así que aquí estoy, y aquí estáis vosotros, en el lado de un río en el que no deberíamos estar, y de camino para vengar nuestra mutilada, nuestra despreciada dignitas!
 
Yo no iría a la guerra por ningún motivo menor que éste. Yo no me opondría a esos idiotas senatoriales por ningún motivo menor que éste. Mi dignitas es el centro de mi vida. ¡Es todo lo que tengo en mi vida! ¡No permitiré que me la quiten! Ni permitiré que os quiten la vuestra.» (pp. 497-499)

Canciones para el nuevo día (927/155): "Disco Inferno"

The Trammps - Disco Inferno



Disco: Disco Inferno (1976)

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/en/f/fb/Disco_Inferno_album_small.jpg

8 de junio de 2012

Reseña de Las mujeres de César, de Colleen McCullough

—Soy un patricio romano de la gens Julia, y mis ancestros han servido a Roma desde los tiempos del rey Numa Pompilio. Yo, a mi vez, he servido a Roma: como flamen Dialis, como soldado, como pontífice, como tribuno de los soldados, como cuestor, como edil curul, como juez, como pontífice máximo, como praetor urbanus, como procónsul en Hispania Ulterior y como cónsul senior. Todo in suo anno. Me he sentado en el Senado de Roma exactamente durante un poco más de veinticuatro años, y he podido ver cómo su poder se debilitaba como inevitablemente la vida obliga a debilitarse a un hombre muy anciano. Porque el Senado es un hombre muy, muy anciano.
»La cosecha viene y va. Abundancia un año, hambruna el siguiente. De modo que he visto los graneros de Roma llenos y también los he visto vacíos. He conocido la primera dictadura auténtica de Roma. He visto a los tribunos de la plebe reducidos a meras cifras, y los he visto campando por sus fueros. He visto el Foro Romano bajo la tranquila y fría luz de la luna, blanqueado y silencioso como una tumba. He visto el Foro Romano bañado en sangre. He visto la tribuna erizada de cabezas de hombres. He visto la casa de Júpiter Optimo Máximo caer en llameantes ruinas, y la he visto volver a levantarse. Y he visto el surgimiento de un poder nuevo, el de los soldados empobrecidos, sin concesiones y sin tierras, que después de licenciarse han de mendigarle a su patria una pensión, y con demasiada frecuencia he visto cómo esa pensión se les negaba. 

Canciones para el nuevo día (925/153): "Build that wall"

Aimée Mann - Build that wall


Disco: Magnolia - soundtrack (1999)

4 de junio de 2012

Reseña de Favoritos de la Fortuna, de Colleen McCullogh

Con Favoritos de la Fortuna se inicia un proceso de transición: de las guerras civiles y el protagonismo de Mario y Sila al auge de la siguiente generación de políticos, los César, Pompeyo, Craso y Cicerón de la década de los años 60 a.C. Pero en este volumen, el tercero de la saga, Sila sigue estando muy presente, comenzamos la trama prácticamente in media res y se sobrevuela sobre el período de los años 83-69 a.C.

Vayamos por partes. En la primera parte, Lucio Cornelio Sila es el gran protagonista (aunque no será el único). El volumen se inicia tras un lapso de tiempo respecto el final del libro precedente: La corona de hierba había finalizado con la muerte de Mario, tras su tercer y fulminante infarto, en los primeros días de su salvaje séptimo consulado (enero del 86 a.C.), y con un jovencísimo Cayo Julio César convertido (prácticamente condenado) a ejercer el cargo de flamen dialis. Colleen McCullough decide dejar de lado el Cinnanum regnum (86-84 a.C.), la guerra de Sila contra Mitrídates del Ponto (finalizada en falso con el tratado de Dardania del año 85 a.C.) y el período de stand by en Roma, para comenzar la novela con el desembarco de Sila, en la primavera del año 83 a.C. A él acuden los partidarios ocultos y los jóvenes ambiciosos como Cneo Pompeyo, autoapodado Magnus. Los tambores de la guerra suenan, se organizan los ejércitos, el vengador procedente de Oriente ha llegado y viene dispuesto a castigar a sus enemigos, como dejó bien claro (Apiano dixit) en una carta enviada al princeps Senatus Lucio Valerio Flaco. Y así en el primer capítulo de la novela se narra, con detalle y amenidad, la reanudación de la guerra civil entre ¿marianos? y ¿silanos?, con el hijo de Mario como imposible cónsul, el joven Pompeyo ofreciéndose (aunque no a cualquier precio) a Sila, y al joven César encerrado en Roma, condenado a ser flamen diales y a no participar en la importante guerra civil (cuasi itálica con la participación de los samnitas, lucanos y demás antiguos socii, ahora ciudadanos romanos, que se niegan a participar en la Roma de Sila). Porta Colina (noviembre del año 82 a.C.) como antes y después. Y un vencedor: Lucio Cornelio Sila.

Canciones para el nuevo día (921/149): "Summer son"

Texas - Summer son



Disco: The Hush (1999)

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/en/7/75/The_Hush.jpg

3 de junio de 2012

Crítica de cine: Origen (Inception), de Christopher Nolan

Ya que anoche la repasé...

[7-VIII-2010]

Hoy me he acercado al cine a ver la que sin duda será una de las películas de este 2010. Christopher Nolan vuelve al ataque dos años después de El Caballero Oscuro, segundo episodio de la nueva y remasterizada saga de Batman, cuya tercera entrega no llegará a nuestras pantallas hasta 2012. Y lo hace con el guión y la dirección de una película que, por estructura, guión y, por qué no, originalidad evoca a Memento, la película que le lanzó a la fama en 2000.

Dom Cobb (excelso Leonardo DiCaprio) es un Extractor: entra en las mentes de personas para robarles ideas o inducirles otras tantas a través de sus sueños. Suele acompañarle un equipo en el trabajo, con Arthur (Joseph Gordon-Levitt, visto hace poco en la magnífica (500) Días juntos) para los detalles y un Arquitecto para construir en el subconsciente de la persona de marras. Pero Cobb arrastra problemas personales, relacionados con su difunta esposa Mal (sensacional Marion Cotillard). Cuando un trabajo en la mente del misterioso Saito (Ken Watanabe) sale mal, Cobb se ve obligado a participar en un nuevo trabajo: entrar en los sueños de Robert Fischer (Cillian Murphy, ya un habitual en el cine de Nolan), rival en los negocios de Saito; a cambio, Saito, le permitirá regresar a casa con sus hijos, a los que no ve desde la muerte de Mal (y algo más...). Se unen al equipo el impulsivo Eames (Tom Hardy) y la joven Ariadne (Ellen Page), como nueva Arquitecta. Y comienza una trepidante aventura...