The B-52's - 6060-842
Disco: The B-52's (1979)
Cuando el espectador ve Detroit, la última
película de Kathryn Bigelow, tiene la sensación de que el tiempo no ha
pasado. Desde luego lo ha hecho, en concreto han transcurrido 50 años
desde los hechos que relata la película, los altercados de Detroit entre
los días 23 y 26 de julio de 1967. Pero, al comparar –y eso que las
comparaciones suelen ser ociosas– lo que se relata en la gran pantalla y
hechos que son de candente actualidad –de Ferguson, Virginia, de manera
casi recurrente, a Charlottesburg, en el mismo estado, el pasado mes de
agosto– uno percibe que el tiempo pasa, sí, pero hay cosas que no
cambian. La violencia racial sigue siendo uno de los principales
problemas de orden público en Estados Unidos: violencia de fuerzas
policiales contra población negra en barrios y ciudades de todo el país,
especialmente en los antiguos estados del sur y en grandes ciudades
como Los Ángeles, Washington o Nueva York. En julio de 1964 se aprobó la
Ley de Derechos Civiles, que, casi un siglo después del final de la
Guerra de Secesión, mantuvo un sistema de segregación racial (“Jim
Crow”, como era conocido popularmente), impedía a la población negra, en
aquellos estados sureños, el ejercicio de derechos como el del voto y
perpetuaba un apartheid que separaba a blancos y negros en autobuses,
trenes, lavabos, etc. Pero la violencia continuó, el Ku Klux Klan y
otras organizaciones y grupos de supremacistas blancos sobrevivieron, e
incluso aumentaron en número (los David Duke de turno) y se produjeron,
de manera periódica, estallidos de violencia a causa del maltrato de
agentes de policía contra individuos negros (el caso de Rodney King, en
1992 en Los Ángeles, es uno de los muchos ejemplos). Al mismo tiempo,
juicios polémicos como el de O.J. Simpson en 1995, acusado de asesinar a
su ex esposa y un amigo de esta, enardecieron a la población negra que,
con o sin razón según el caso, intensificaron un grado de violencia
siempre latente y que, como los ojos del Guadiana, reaparece
constantemente. El cine y la televisión han tratado este tema desde
muchos ángulos y perspectivas. Con su película, Bigelow trata de
recordarnos que la violencia por causas raciales y sus causas siguen aún
muy presentes en la sociedad norteamericana.