Neil Young - Rockin' In the Free World
Disco: Freedom (1989)
Un 5 de septiembre de 1661 el capitán de los
mosqueteros del rey, Charles de Batz-Castelmore d'Artagnan, arresta por
orden de Luis XIV a Nicolas Fouquet, Superintendente de Finanzas. ¿Cómo
era posible que cayera uno de los hombres más poderosos del reino, quien
controlaba las finanzas (ingresos y gastos) de la monarquía y de quien
se decía que podía conseguir dinero de dónde fuera en tiempo récord?
Pues precisamente era ese poder que ostentaba, añadiendo el hecho de ser
procurador general del Parlamento de París, lo que despertaba las iras
de un joven rey que, liberado de la presencia física del cardenal
Mazarino, aspiraba a gobernar por sí mismo y sin ataduras. Por sí mismo
lo lograría, pues no designó ningún primer ministro ni valido,
rodeándose de un grupo de hombres que se lo debían todo (Colbert, Le
Tellier, Lionne, Louvois) y que fueron de enorme “ayuda” en esa
gobernanza; que gobernara “sin ataduras” ya es otro cantar, porque, como
comentábamos el pasado lunes, el absolutismo que trató de imponer sobre
Francia no era monolítico ni perfecto. Pero, volviendo a Fouquet, ¿qué
significaba su caída en desgracia?