
Este es un libro concebido para un lector
anglosajón (algo «perezoso»), pero que lectores hispanos también pueden
disfrutar; un libro sobre la España de los siglos XVI y XVII
–estrictamente, entre 1519 y 1665, que el autor alarga en el epílogo de
su obra hasta 1682, fecha de la muerte del pintor Bartolomé Esteban
Murillo –, el período que suele conocerse como el Siglo de Oro de las
artes y la literatura española. Un siglo y medio de expansión y dominio
(y a la postre de fracaso) de la Monarquía Hispánica en el mundo
(occidental) y también de esplendor en las artes y las letras: de
Garcilaso de la Vega a Cervantes y Góngora, del Greco a Velázquez,
Zurbarán y Murillo; de la gloria en Carlos V a la «burocratización» de
Felipe II como rey burócrata en el Quinientos, y de un valido corrupto,
el duque de Lerma, a otro, obsesivo en el control del acceso a la figura
real, el conde-duque de Olivares, como manos derecha de sus respectivos
monarcas en el Seiscientos. Un libro que aúna política, instituciones y
asuntos económicos, así como los aspectos militares, con otros muchos
relacionados con la poesía, el teatro, la novela, la pintura, la
escultura y la construcción arquitectónica (del Escorial con Felipe II
al palacio del Buen Retiro con su nieto Felipe IV).