Crítica publicada previamente en Fantasymundo.
“DC Comics vs. Marvel: el Hartazgo del Superhéroe de Cómic” quizá pudiera ser el título de una sensación que podría producirse con el tiempo. Llevamos unos años en los que las películas (y series de televisión) sobre superhéroes de comics se lo están comiendo todo y con resultados muy desiguales. Por ahora, Marvel se está llevando el gato al agua con su universo expandido o extendido y que no sólo vive de los Vengadores: las series de Netflix son de lo mejor y más destacado, con Daredevil, Jessica Jones y a ver qué tal Luke Cage a la vuelta del verano. Cierto es que podemos llegar a la saturación (quien esto escribe así lo percibe desde hace un tiempo) con tanta “marvelada” y he aquí que llega ahora DC Comics, que se sube con fuerza al carro, pero con menos éxito. En cuanto a sus películas (mejor dejamos sus series a un lado…), la más que digna El Hombre de Acero (Zack Snyder, 2013) despertó recelos, convertidos en críticas descarnadas con Batman vs. Superman: el Amanecer de la Justicia (Zack Snyder, 2016), comentada aquí hace unos meses… y cuya versión extendida, recién editada en DVD y con 30 minutos más de metraje, rehabilita en parte la magra sensación que nos dejó el montaje estrenado en cines (uno se pregunta por qué no se estrenó directamente esta versión extendida que, de hecho, es el montaje que inicialmente concibió Snyder). Si quedamos exhaustos con esta película, el estreno de Escuadrón Suicida no parecía apuntar a una mejor: como película de verano ya esperábamos mucho ruido y alharaca, pero como un paso más del universo extendido de DC Comics no teníamos buenas sensaciones. Y las malas sensaciones se han cumplido.
“DC Comics vs. Marvel: el Hartazgo del Superhéroe de Cómic” quizá pudiera ser el título de una sensación que podría producirse con el tiempo. Llevamos unos años en los que las películas (y series de televisión) sobre superhéroes de comics se lo están comiendo todo y con resultados muy desiguales. Por ahora, Marvel se está llevando el gato al agua con su universo expandido o extendido y que no sólo vive de los Vengadores: las series de Netflix son de lo mejor y más destacado, con Daredevil, Jessica Jones y a ver qué tal Luke Cage a la vuelta del verano. Cierto es que podemos llegar a la saturación (quien esto escribe así lo percibe desde hace un tiempo) con tanta “marvelada” y he aquí que llega ahora DC Comics, que se sube con fuerza al carro, pero con menos éxito. En cuanto a sus películas (mejor dejamos sus series a un lado…), la más que digna El Hombre de Acero (Zack Snyder, 2013) despertó recelos, convertidos en críticas descarnadas con Batman vs. Superman: el Amanecer de la Justicia (Zack Snyder, 2016), comentada aquí hace unos meses… y cuya versión extendida, recién editada en DVD y con 30 minutos más de metraje, rehabilita en parte la magra sensación que nos dejó el montaje estrenado en cines (uno se pregunta por qué no se estrenó directamente esta versión extendida que, de hecho, es el montaje que inicialmente concibió Snyder). Si quedamos exhaustos con esta película, el estreno de Escuadrón Suicida no parecía apuntar a una mejor: como película de verano ya esperábamos mucho ruido y alharaca, pero como un paso más del universo extendido de DC Comics no teníamos buenas sensaciones. Y las malas sensaciones se han cumplido.


















