12 de junio de 2016

Crítica de cine: Dos buenos tipos, de Shane Black

Crítica publicada previamente en el portal Fantasymundo.

El espectador algo irónico puede que vea los primeros minutos de esta película con esta idea en la cabeza (que no necesariamente tiene que ver con lo que se ve en pantalla, pero, oye, yo se la vendo…): el personaje que encarna un Russell Crowe pasado de peso y de vuelta de todo bien podría ser aquel que Bud White que interpretara en L.A. Confidential (Curtis Hanson, 1997)… veinte años después. El hecho mismo de que Crowe se reencuentre de nuevo con Kim Basinger en la pantalla (que no hace aquí de una Veronica Lake madura), que la acción transcurra en un Hollywood menos glamuroso y que el elemento cinematográfico forme parte también aquí de la trama (cine porno, de hecho, frente a las femmes fatales del cine negro que aparecían en el filme de Hanson) permiten que se pueda esbozar, durante unos segundos, una sonrisa en quien se acomoda en la butaca, sabiendo perfectamente que no, que Dos buenos tipos (Shane Black, 2016) no tiene nada que ver con aquella película. Pues ni el género es el mismo ni tampoco el resultado. Pero podemos anticipar que el espectador no saldrá del cine defraudado con esta película.