No es fácil encontrar libros de historia donde el fondo y la forma,
el qué se cuenta y el cómo se cuenta, estén perfectamente entrelazados,
de modo que uno llega a preguntarse si estamos ante un excelente ensayo o
ante una deliciosa obra literaria. No es común hoy en día una historia
netamente narrativa y de hechos estrictamente políticos (pongamos
también religiosos, si acaso) que deje al lector tan satisfecho y con
ganas de más, de mucho más. Y no es sencillo relatar en apenas 400
páginas unos hechos que sucedieron durante medio siglo, que dejaron
huella y que acontecen en un ámbito a caballo entre Occidente y Oriente.
Pero, sin duda alguna, sir Steven Runciman (1903-200) lo consiguió con Las Vísperas Sicilianas. Una historia del mundo mediterráneo a finales del siglo XIII (Reino de Redonda, 2009). Hablar de Steven Runciman es hablar del hombre que, según se comentó
cuando murió en el cambio de milenio, nos devolvió Bizancio. Su
biografía nos remite al segundón de una familia nobiliaria británica,
inmensamente curioso, con una capacidad innata para los idiomas («al
parecer dominaba el latín a los seis años y el griego a los siete, a los
que fue añadiendo el árabe, el turco, el persa, el hebreo, el siriaco,
el armenio, el georgiano, el ruso yel búlgaro»). Profesor en Cambridge,
heredó la fortuna de un abuelo acaudalado, lo cual, para envidia de
muchos que le leemos hoy, le sirvió para retirarse a los 35 años y
dedicarse a investigar y a viajar por todo el mundo. Todo un bon vivant,
de buen gusto en la mesa, delicioso conversador, de esas personas que
uno siempre quiere tener a su lado a la hora del café, capaz de contar
chismes graciosos sobre la alta sociedad. En pocas palabras, un hombre
de su tiempo que hoy en día se diría que está chapado a la antigua.
30 de marzo de 2016
29 de marzo de 2016
28 de marzo de 2016
25 de marzo de 2016
Canciones para el nuevo día (1915/1144): "Girls Just Wanna Have Fun"
Scott Bradlee's Postmodern Jukebox - Girls Just Wanna Have Fun
Disco: Historical Misappropriation (2014)
24 de marzo de 2016
Crítica de cine: Batman v Superman: el Amanecer de la Justicia, de Zack Snyder
Crítica publicada previamente en Fantasymundo.
El Hombre de Acero vs. El Caballero Oscuro. O, lo que es lo mismo, Superman (deberían explicarnos por qué se vuelve a cambiar de nombre) contra Batman: mezcla explosiva, ya en el cómic se las tuvieron. Subamos la apuesta: añadamos a la fórmula a Wonder Woman. Y a Lex Luthor. Y remanentes kriptonianos. Mézclese y agítese bien, sírvase en 151 minutos y con una buena dosis de estropicios en Metrópolis y Gotham. Este plato se presenta como un entrante más o menos sustancioso de un menú completo –llámese “universo extendido”–, cocinado por DC Comics y la Warner para hacer frente a la factoría Marvel y en el que habrá de todo: supermanes con gabardina (o gafas), batmans churruscaditos, aquamans en salmuera, wonderwomans en su tinta, flashes de consumo rápido, escuadrones suicidas bien calentitos, ligas justicieras como plato fuerte y todo tipo de complementos más o menos sazonados a gusto del espectador. Si la cosa empezó con El Hombre de Acero (Zack Snyder, 2013), una película que dejó una sensación agridulce, ahora quizá acabemos empachados con Batman v Superman: el Amanecer de la Justicia. O no, que ya se sabe que hay paladares muy diversos.
El Hombre de Acero vs. El Caballero Oscuro. O, lo que es lo mismo, Superman (deberían explicarnos por qué se vuelve a cambiar de nombre) contra Batman: mezcla explosiva, ya en el cómic se las tuvieron. Subamos la apuesta: añadamos a la fórmula a Wonder Woman. Y a Lex Luthor. Y remanentes kriptonianos. Mézclese y agítese bien, sírvase en 151 minutos y con una buena dosis de estropicios en Metrópolis y Gotham. Este plato se presenta como un entrante más o menos sustancioso de un menú completo –llámese “universo extendido”–, cocinado por DC Comics y la Warner para hacer frente a la factoría Marvel y en el que habrá de todo: supermanes con gabardina (o gafas), batmans churruscaditos, aquamans en salmuera, wonderwomans en su tinta, flashes de consumo rápido, escuadrones suicidas bien calentitos, ligas justicieras como plato fuerte y todo tipo de complementos más o menos sazonados a gusto del espectador. Si la cosa empezó con El Hombre de Acero (Zack Snyder, 2013), una película que dejó una sensación agridulce, ahora quizá acabemos empachados con Batman v Superman: el Amanecer de la Justicia. O no, que ya se sabe que hay paladares muy diversos.
23 de marzo de 2016
22 de marzo de 2016
Canciones para el nuevo día (1912/1141): "Get Up (I Feel Like Being a) Sex Machine"
James Brown - Get Up (I Feel Like Being a) Sex Machine
Disco: Get Up (I Feel Like Being a) Sex Machine - single (1972)
21 de marzo de 2016
18 de marzo de 2016
17 de marzo de 2016
16 de marzo de 2016
15 de marzo de 2016
14 de marzo de 2016
11 de marzo de 2016
10 de marzo de 2016
Canciones para el nuevo día (1904/1133): "¿Qué hace una chica como tu en un sitio como este?"
Burning - ¿Qué hace una chica como tu en un sitio como este?
Disco: ¿Qué hace una chica como tú en un sitio como este? (1978) - single
9 de marzo de 2016
8 de marzo de 2016
7 de marzo de 2016
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