22 de mayo de 2012

Reseña de El primer hombre de Roma, de Colleen McCullough


 Escribir una reseña de las novelas que componen la serie Masters of Rome de Colleen McCullough no me resulta fácil. Y no porque no pueda hacerlo, sino por lo que significan para mí. Dejemos de lado apriorismos y empecemos con una obviedad: son novelas históricas, no historia novelada. Eso de entrada, porque a menudo vemos en la interpretación que hace McCullough de los hechos históricos más de lo que hay. Pero no, son novelas, lo reitero. Mi primera lectura de esta saga fue en febrero o marzo de 1995 en la primera edición en bolsillo que publicó Planeta de las tres primeras novelas. Había comprado los tres títulos que por el momento tenía el lector hispano a su disposición –El primer hombre de Roma, La corona de hierba y Favoritos de la Fortuna– por curiosidad; entonces estaba en segundo de carrera y si guardo buenos recuerdos de aquel curso es porque los libros de McCullough me acompañaron. Puedo ubicar la lectura de cada volumen en algún momento y lugar determinado de aquel curso, y de hecho recuerdo más de esos momentos que de otros de aquel año. 

Canciones para el nuevo día (913/141): "Summertime"

Billy Stewart - Summertime



Disco: Summertime - single (1966)

19 de mayo de 2012

Crítica de cine: Profesor Lazhar, de Philippe Falardeau


El cine canadiense también existe. Y eso que la película parece francesa, pero no, se ambienta en Montreal e incluso estuvo nominada este año a los Oscars como mejor película de habla no inglesa. Y eso que al verla en sus primeras secuencias pensaba eso, que paecía francesa. Igual tenía en la cabeza películas compo El erizo (por la estética) o La clase (2008), por el tema en este caso. Y seguramente pensaremos que, vaya, otra película sobre profesores y alumnos. Pero qué queréis que os diga, me llamó la atencion y me he acercado a una sala de cine; sabiendo de antemano que no, no habrá criajos armando jaleo, aunque a mi lado había un par de chicas que tenían pinta de estudiantes de magisterio.

Bachir Lazhar (Fellagg) llega a un colegio tras el suicidio de una profesora. Temendo trauma para los alumnos, que les perseguirá durante el curso. Lo que no saben es que el nuevo profesor tiene su propio trauma, como a pinceladas se nos cuenta en el primer tramo del filme: asilado político (o en trámites), huyó de una Argelia que sigue sin encontrar la paz que tanto ansía, tras perder a su familia en un incendio con evidencias de haber sido un atentado. Y suple a la profesora muerta, no sin ciertos reparos por parte de todo el mundo. Pero si sospecharan que en realidad la profesora era su fallecida esposa, y que él es tan alumno como los niños a su cargo...

16 de mayo de 2012

¿Te gusta el musical?: Smash


Quizá al decir que sin Glee no habría Smash me lance a la piscina y no haya agua. ¿Una serie sobre un musical en Broadway? ¿Con todos los topicazos sobre el propio género del musical? ¿Y emitida, episodio tras episodio, tras un programa como The Voice, un sucedáneo de Operación Triunfo a la americana (como lo es American Idol para los seguidores de Glee)? Y es que Smash podría definirse como el Glee adulto, en todo lo que comporta la comparación: lo que en Glee es una mirada (en muchas ocasiones) lúcida sobre los miedos, deseos, inquietudes y sueños de los adolescentes, a los que por una vez se trata con cierto respeto y sin mirarlos por encima del hombro (y especialmente sin tratarlos como descerebrados, aunque lo sean), por su parte en Smash es el seguimiento de la creación y estreno de un musical 100% Broadway, con un aliciente especial: la obra se basa en la vida de Marilyn Monroe, de quien en este 2012 se celebra el 50º aniversario de su (misteriosa) muerte. Mientras en Glee un sentido del humor ácido y en ocasiones transgresor (con todo lo que eso significa para acercarse a un público eminentemente juvenil, pues también a veces se autocensuran), en Smash hay un, como mínimo, intento de acercarse con realismo a las ambiciones, las luchas, las miserias (ya de paso) y, por qué no, los sueños de unos artistas que tratan de triunfar en la escena teatral neoyorquina. Lo que en Glee son versiones (covers), ya innumerables, varios por capítulo, de canciones de hoy, ayer y de siempre (y en esto último quizá radique el relativo fracaso en Europa, evidente en España: cómo el espectador español, y joven, va a captar las sutilezas de un personaje como Rachel Berry cantando Don't rain on my parade de Barbra Streisand), en Smash los números musicales son más limitados, apenas uno o dos por episodio (y en ocasiones ni eso); y aunque ha habido una cierta tendencia por hacer destacar a las dos protagonistas, Karen Cartwright (siempre que oigo a Derek gritar su nombre me imagino estar en La Ponderosa), interpretada por Katharine McPhee, y Ivy (Megan Hilty), con covers actuales (especialmente para Karen), en general lo que se ha querido potenciar en Smash son los números musicales de una obra en permanente construcción.

Canciones para el nuevo día (909/137): "Baba O'Riley"

The Who - Baba O'Riley



Disco: Who's Next (1971)

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/en/4/44/Whosnext.jpg

15 de mayo de 2012

Reseña de El enredo de la bolsa y la vida, de Eduardo Mendoza


Vuelve el loco anónimo, el sabueso circunstancial, el surrealismo por bandera. Eduardo Mendoza nos trae de nuevo al personaje que apareció en El misterio de la cripta embrujada (1979), y que en cierto modo derivaba del inefable Nemesio Cabra Gómez, el confidente policial (y también un loco de atar) de La verdad sobre el caso Savolta (1975), la opera prima de Mendoza. El éxito de aquella novela dio paso a otras andanzas y aventuras del detective anónimo: El laberinto de las aceitunas (1982) y La aventura del tocador de señoras (2001). Por el medio, Mendoza nos había maravillado con La ciudad de los prodigios (1986), espectacular novela. Ésta y el Savolta son de esas novelas que cada cierto tiempo releo, vuelvo a disfrutar, a empaparme de un estilo tan personal y de unos personajes icónicos: ese Onofre Bouvila merece más de una reseña y desde luego una película mejor que la realizada por Mario Camus en 1999. Y, ¿por qué no?, el protagonista de esta serie de novelas cortas, de lectura adictiva, cómoda y muy rápida, quizá también merecería ser interpretado en la gran pantalla; aunque, estoy convencido, no habrá un actor capaz de reflejar la manera de ser de un antihéroe de ficción tan peculiar.

Canciones para el nuevo día (908/136): "No ha parado de llover"

Maná - No ha parado de llover



Disco: Maná MTV Unplugged (1999)